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miércoles, 16 de diciembre de 2020

Gracia

Gracia y paz os sean multiplicadas, en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesús. 
II Pedro 1:2 
¿Qué es la gracia, más allá del conocido significado de que es favor inmerecido

La gracia es el dador de todos los dones, son las riquezas de Dios a expensas de Cristo

Funciona de esta manera: 
• la soberanía de Dios decide qué regalarte. 
• el amor de Dios pagó el precio por esos regalos (porque era muy caro para que tu lo pagaras). 
• la gracia de Dios te lo da. 
• tu fe es la que lo acepta 

Tu fe acepta lo que la gracia te ha traído, que el amor ha pagado y la soberanía ha decretado sobre ti. El amor lo compró. La gracia te lo trajo. Tu fe lo toma. 

Por experiencia sabemos que al cristiano le cuesta enormemente entender la gracia. Si entendiéramos la gracia, no tendríamos alguna de las luchas que aun tenemos. 

Para comenzar a entender la gracia de Dios, diremos que la gracia NO está basada en nuestras obras: Está basada en las OBRAS DE DIOS. 

Muchas veces no entendemos cómo es que Dios puede amarnos. Pero cuando somos padres, algo cambia en nuestras vidas, y comenzamos a entender más. Dios nos ama de la misma manera en que nosotros amamos a nuestros hijos. 

El problema es que todos nosotros los que somos padres sabemos que amamos a nuestros hijos, pero tenemos dudas acerca del amor de Dios. 
Y, sin quererlo, nos estamos creyendo mejores que Dios. Porque nosotros podemos amar a nuestros hijos, a pesar de tener naturaleza pecaminosa, incluso luego de que se hayan mandado la tal travesura y les hayamos tenido que dar el tal rezongo, pero no logramos dimensionar que Dios nos ame, siendo que Dios no tiene naturaleza pecaminosa. La gracia está en los ojos de Dios. Vemos poco la palabra gracia en el antiguo testamento y creemos que la gracia de Dios es algo que estuvo ausente en ese período, pero no es así. Siempre vamos a ver la gracia, y casi siempre vinculada a los ojos de Dios. 
A continuación, todos los pasajes del antiguo testamento en los que la palabra gracia viene seguida de la expresión “a los ojos de”. Génesis 6:8, 18:3, 19:19, 30:27, 32:5, 33:10, 33:15. 34:11, 39:4, 39:21, 47:25, 47:29, 50:4; Éxodo 3:21, 11:3, 33:12, 33.16, 33,17, 34.9; Números 11.11, 11.15, 32.5; Rut 2.2, 2.10, 2.13. I Samuel 1.18 16.22 20.3, 20.29, 25.8, 27.5; II Samuel 14.22, 15.25 y Ester 5:2, 5:8, 7:3. 

La mirada y la gracia van de la mano y la razón por la cual esto es así es porque cuando Dios te mira se enamora de ti. Y cuando ese amor se empieza a manifestar al mirarte, la gracia aparece para darte los regalos que el amor ya pagó. 

 ¿Qué hizo tu hijo para merecer ese amor que le das? Quizás la gracia de Dios no es muy obvia en el antiguo testamento, no aparece muchas veces mencionada en forma expresa, pero lo cierto es que el antiguo testamento está lleno de la gracia de Dios, si aprendemos a identificarla.  
Lectura: Génesis 1:26. ¿Cuánta oración habían hecho a esas alturas Adán y Eva para merecer que Dios les diera dominio sobre todo? ¿Cuánto ayunaron? ¿Cómo es que tenían derecho de someter, de señorear a un planeta entero? 
Bueno, eso se llama gracia. 

La GRACIA les dio lo que ellos no merecían tener. Y la razón por la cual muchos de nosotros estamos luchando con Dios es porque estamos tratando de ganar el amor de Dios. Estamos tratando de ser lo suficientemente buenos. Tu impulso de querer orar, ayunar, congregarte, leer la Biblia, tiene que ser el impulso de querer conocer más a Dios. Tiene que ser tu respuesta a la gracia de Dios, que te ha colmado de bendiciones. La respuesta a las bendiciones que Dios ya te dio, no la búsqueda de mérito. Tu no oras todos los días para que, como fruto de tu oración, Dios te de pan, trabajo, techo. Tu oras todos los días agradeciendo por el pan, el trabajo y el techo que Dios ya te dio. 

Esto no es una suerte de acumular puntos como si fuera la Tienda Inglesa, que luego se canjean por bendiciones. En definitiva, cuando actuamos así, no nos damos cuenta, pero nos estamos pareciendo al invitado a la boda, que vistió sus propias ropas en lugar de las ropas de fiesta. 

Lectura Romanos 10:3 + Isaías 61.10. 

Todos los invitados a aquella boda eran pobres. Los invitados nobles habían rechazado la invitación, y dice la Biblia que fueron a buscar nuevos invitados a los caminos. Ninguno tenía ropas. ¿Quién le dio las ropas al resto? El Rey. El anfitrión de la boda. Y este hombre se pensó que con su ropa era suficiente. 

Hay gente que piensa: si oro lo suficiente, si vengo a la iglesia lo suficiente, si ofrendo lo suficiente, si leo lo suficiente, si me concentro lo suficiente, quizás, solo quizás, Dios me podría bendecir. 
Dios te hace a ti la pregunta: ¿qué le das a tus hijos? ¿Se lo ganaron? 
Dato Estadístico: Promedio del costo de educación privada de maternal hasta 6to de liceo: U$S 100.000. No hay manera de que un hijo te pague eso de regreso, ¿no? 

Vamos entendiendo. 

Esa es la manera en que Dios te da las cosas, porque te ama, y vos no podrías nunca pagarlo de regreso. 
No, no eres digno de recibir, pero a causa del amor, DIOS HA DECIDIDO HACERTE DIGNO. Para que te hagas una idea del tamaño del dominio que Dios le dio a Adán, te invito a comparar Génesis 1:26 con Efesios 6:12. ¿De dónde sacaron ese dominio? ¿Qué hicieron para recibirlo? Dios se lo dio porque los ama. Porque son su imagen, su semejanza, te amo 

Ilustración: tu niño se adueña del cuarto, de la cama, de la ropa y de los juguetes por los cuales no pagó un peso. 
Tú, como padre pagas por todo, y le das la posesión al niño. El hijo tomó posesión del cuarto y de las cosas. EL PADRE PAGA POR TODO Y LE DA AL HIJO LA AUTORIDAD DE TOMAR POSESIÓN. EL PAGÓ POR TODO Y TE DIO A TI LA AUTORIDAD SOBRE TODO. DALE GRACIAS A DIOS POR EL DOMINIO. 
Incluso cuando rezongas a tus hijos, presta atención a tu lenguaje. Es hora de comer, sentate, come. Eso es lo que le decimos a nuestros niños. Y eso que estás enojado con él. El hecho de que tu hijo se haya mandado un error, se haya portado mal y que haya provocado tu enojo, no hace que pierda un lugar en tu mesa ni hace que pierda la provisión diaria de alimentos que tu le das. 

No oigas la mentira de que Dios te va a desechar porque justo hoy no oraste, hoy pecaste, etc. ESO ES MENTIRA Y YA SABÉS DE DONDE VIENE LA MENTIRA. AHORA, NO CAIGAS EN EL ENGAÑO. 
Dios aun te da todo y te sostiene aun a pesar de que has cometido un pecado, no porque le parezca que está bien lo que hiciste, ni tampoco porque esté de acuerdo o consienta con tu pecado, sino porque te ama, y un padre no deja a un hijo sin alimento. 

Él te quiere oir Y PORQUE TE AMA y te extraña, ES QUE QUIERE OIR TU VOZ Y TE QUIERE HABLAR 

Lectura: Cantar de los Cantares 2:14 

Cuando tu no oras, le estás privando a Dios de escuchar la voz que él puso en ti. 

La unción se recibe por gracia 
Lectura: I Samuel 3:17 
La historia de Eli y Samuel. 

Samuel era de 10 años y estaba con Elí desde los 3. Un niño de 10 años anunciando muerte, exterminio. No eran temas menores. Dios puso ese mensaje terrible en una boca pura. 

Lectura: I Samuel 3:19 

Samuel creció, el Señor estaba con él, y Dios no dejó que nada de lo que ese niño dijera cayera por tierra. ¿Cómo se compra eso? Eso es gracia. 

Lectura: Hebreos 4:16 
Acerquémonos pues confiadamente sin miedo al trono de la gracia, el trono de del inmerecido favor de Dios para con nosotros los pecadores, para que podamos recibir misericordia por nuestras fallas 

La Misericordia es producto de la gracia. La Gracia es la dadora de la misericordia. La misericordia viene cuando vamos al trono de gracia. Misericordia por nuestras fallas. 
¿Cuántos fallan? 
Pecar es errar al blanco. Es el trono de la gracia. Significa que la soberanía de Dios se sentó sobre el trono de gracia y comienza a ejecutar órdenes, que la gracia las lleva a cabo. 

La justicia de Dios dice: debe morir por lo que hizo, pero el amor de Dios dice: pero lo amo y lo quiero, la gracia dice: ahí voy. Les voy a dar lo que no merecen, los voy a levantar, les voy a dar una segunda oportunidad. 

Lectura: Romanos 5:20 
La ley vino a mostraros que éramos pecadores. Vivimos errándole al blanco. Pero la gracia sobrepasó todos mis errores e incrementa más y superabunda. La gracia lo hundió. Nuestros errores se hunden en la gracia de Dios y nadie lo puede desenterrar de ahí. 

Ora conmigo y dile: Dios, me quiero sumergir en tu gracia, estoy listo para recibir tu gracia, la necesito, me he equivocado, le he errado al blanco, he pecado, lo he hecho mal, pero te agradezco por la gracia. No he podido controlar lo que digo, lo que veo, lo que pienso. He visto lo que no debía ver, he hablado de lo que no debía hablar. Sé que no es una licencia para pecar. Pero la gracia ahora mismo es lo que me saca adelante, ahora la gracia se multiplica en mi para poder permanecer. 

Lectura: Romanos 5:20-21 

Te amo tanto, aunque no lo supiste manejar, aunque le erraste, te abro mis brazos. 

Lectura: I Corintias 15:9 

Soy lo que soy. Gracia. Aquí Pablo aclara que si fuera por él y por sus méritos y su pasado, el no sería más que un malvado asesino y cómplice de asesinato, perseguidor de la iglesia. Pero por la gracia de Dios, es lo que es: apóstol. 
Yo soy el que soy es el nombre de Dios. Dios es el que es porque él quiere. Él es el que tiene de ganas de ser. Existe por su voluntad de existir. Pablo enseña que la gracia de Dios le hizo ser lo que es. Le dio identidad. Identidad viene de la gracia. 
El problema es que muchas veces creemos lo que otros dicen de nosotros, no lo que la gracia dice. 
La gracia dice que eres cabeza, no cola, que estás en lugares altos, no bajos, que eres real sacerdocio, linaje escogido, la gracia dice que eres la sal de la tierra. 

Algunos de ustedes se preguntan: 
 • ¿cómo lo voy a lograr? Con gracia. 
 • ¿Algún día me casaré y formaré una linda familia? Gracia. 
 • ¿Alguna vez Dios me usará en un ministerio?  Gracia. 
 • ¿Alguna vez venceré este mal hábito?  Gracia. 
 • ¿Algún día Dios me usará para ganar almas?  Gracia. 

Lo que tu has hecho no te permite ser lo que él quiere que seas. 
La gracia sí. 

No creas que la gracia es creer que tu no tienes que hacer nada. No es una licencia para pecar ni para vagar. Ese no es el propósito de la gracia. Es tu deber mantener la gracia para no contaminarla. 
Yo he trabajado más que ellos, dice Pablo. La gracia va a hacer que trabajes más duro, no te va a detener de trabajar. Pero no soy yo, sino la gracia.
¿Quieres que Dios multiplique la gracia sobre ti? Pues él va a multiplicar tu obra, tus tareas. La gracia te equipa, te da lo que no puedes obtener. Es la gracia la que da todos los dones. La gracia soberanamente te elige. 
La gracia es como el correo, trae el paquete. 
La fe lo recibe y firma que lo recibió. 
Qué trágico sería que la gracia esté golpeando a tu puerta, y que tu estés en casa pero estés muy ocupado para atender, ocupado con tantas otras cosas y ocupaciones, preocupaciones, angustias, y nunca abres la puerta a la gracia y firmas con tu fe para recibir el regalo que te trae. 

El riesgo es si Dios te bendice demasiado. Podés terminar asombrado por tus bendiciones y terminar dándole el crédito a tus regalos, antes que al que regala

Lectura: Romano 6:1-2 

Te ama demasiado como para dejarte así. 

LA GRACIA NO ES UNA LICENCIA PARA PECAR. 

Dí: Dios: cámbiame

El que murió al pecado, ¿como puede seguir pecando? La gracia vino a cambiarte no para que permanezcas en pecado, sino para que salgas del pecado y empieces a caminar en dominio. 
¿Estás atravesando dificultades? Acércate al trono y di: Dios, necesito más gracia. Empodérame

En ocasione tenemos conflictos con otras personas. Oramos. Dios, cambiálas. O aléjalas de mi. Y Dios no las cambia y te las acerca más. Y vos decís: pero Señor, ¿no me amas tu? 

El tema es que muchas veces Dios permite situaciones de conflicto para ver si no necesitamos un poco más de tratamiento. Dios permite que esas situaciones te sigan molestando para mostrarte cuánto te falta morir aun. 
Tu dices: Señor, deberías cambiarlos a ellos. Dios te dice: ya los voy a cambiar a ellos, pero de momento estoy permitiendo que ellos te molesten a ti para mostrarte a ti, pero el tema es que te concentrás demasiado en el otro, y no en lo que estoy tratando de decirte a ti. Si estuvieras muerto, como se supone que deberías estar… 

Si estamos muertos a la carne, no nos ofende la actitud del otro. 
Si estamos muertos a la carne, no nos lastima la agresión del otro. 
Imagina un cuerpo muerto: tu lo pateas, lo insultas, lo escupes y no reacciona. Pero, ¿como lo logro? Ahí entiendes la necesidad de la gracia. Porque solo no podés. La gracia te va a empoderar. 

Lectura: II Corintias 12:9 y 10 

Muchas veces Dios permite esto para generar dependencia, para que no confíes más en los regalos, de lo que confiás en el dador de los regalos. 
La gracia te capacita. Te permite soportar el problema con esfuerzo y valentía. 

Cuando eres muy fuerte con tus fuerzas, eres débil en Dios. Pero cuando dices: ya no sé como manejar esta situación, empiezas a clamar la gracia, y ésta se muestra para darte poder y fuerzas divinas. Pero mientras te sientas fuerte en tus fuerzas, la gracia no viene. Dios te quiere llevar a una nueva dimensión de fuerzas, unción y poder POR GRACIA. 
Llegué a mi límite, no puedo más, la gracia que me diste me alcanza hasta este nivel, ahora necesito un nuevo nivel de gracia para llegar a nuevos niveles y manejar los nuevos niveles de desafíos y problemas que van a venir. La gracia tiene más sabiduría, poder, unción, capacidad, para ti. 

Tómate un momento para orar y meditar. 

Si quieres puedes cerrar tus ojos, para que nada te distraiga. 

Busca la presencia de Dios y presta atención a lo que Dios quiere decirte. 

Lo que Dios está diciéndote es: yo te voy a cuidar a cada lado que vayas, yo te cuido, mi mano está sobre ti, mi mano te brinda protección, si necesitas un padre YO SOY TU PADRE, si necesitas un esposo YO SOY TU ESPOSO, Yo sé como caminar contigo a través del valle de sombra de muerte, YO SOY LO QUE TU NECESITAS

Dios le dijo a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Este es mi nombre para siempre, y para todas las generaciones. Y el YO SOY está aquí presente hoy, porque donde hay dos o tres reunidos en su nombre, ahí está! 

Por eso en el evangelio de Juan, Jesus siempre es presentado como YO SOY. 
Juan 6:35 JESÚS DICE YO SOY EL PAN DE VIDA 
Juan 8:12 JESÚS DICE YO SOY LA LUZ DEL MUNDO 
Juan 8:24 JESÚS DICE YO SOY ÉL 
Juan 8:58 JESÚS DICE ANTES QUE ABRAHAM FUESE, YO SOY 
Juan 10:9 JESÚS DICE YO SOY LA PUERTA 
Juan 10:11 JESÚS DICE YO SOY EL BUEN PASTOR 
Juan 10:36 JESÚS DICE YO SOY EL HIJO DE DIOS 
Juan 11:25 JESÚS DICE YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA 
Juan 14:6 JESÚS DICE YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA 
Juan 15:1 JESÚS DICE YO SOY LA VID VERDADERA 

SI YO SOY EL QUE SOY, Y SOY TODO LO QUE NECESITAS, ¿QUE HAS ESTADO HACIENDO BUSCANDO EN OTRO LADO? 

En definitiva, si alguna vez oraste, si alguna vez ayunaste, si te has estudiado bien la Biblia, si tenías una asistencia perfecta a los cultos, si diezmaste toda la vida: lo hiciste por su gracia. 

Tu lugar es Hijo de Dios. Ese es tu status, tu condición. 
El tema es que tu realidad es cambiante. Subís y bajás. Tenés temporadas donde estás firme en el Señor, otras más débiles. Hay momento en que tenés una fervorosa vida de oración, y momentos en los que no. 
La gracia viene sobre tu vida para elevarte a tu nivel, a tu condición divina. Suficiente ya con seguir maltratándote con que no servís para nada, con que eres una continua falla. Suficiente, la gracia de Dios viene a darte identidad. Quizás tu sufriste maltrato de pequeño, te dijeron que eras un inservible, que no eras bueno para nada, no te valoraron, y esas palabras calaron hondo en ti. 
Dios te dice: deja de meditar en esas palabras, y empezá a meditar en la mía. Porque donde ponga tu meditación, en eso vas a creer, pero si empiezas a meditar en mi palabra, vas a ser la luz del mundo, la sal de la tierra, mi hijo, vas a ser cabeza y no cola.

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