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jueves, 31 de marzo de 2022

Canción de cuna: Un adelanto del fin de los tiempos

Canción de cuna: Un adelanto del fin de los tiempos
Por Emanuel Seropián
Miércoles 30 de marzo
2022



La visita se estiró bastante. Es tarde y hay que irse. Sebastián se despide de su primo y de sus tíos, y junto a sus padres se mete en el auto. Está agotado. Jugó como nunca. No bien el auto comenzó a marchar, arrimó la cabecita a la ventanilla y se durmió. El viaje era largo, como una hora. 

Llegaron a casa y el papá de Sebastián lo tomó en sus brazos, entró en la casa, subió las escaleras, entró en el dormitorio de su hijo y lo dejó en su cama. Lo arropó, lo besó y se fue a dormir. 

Al día siguiente, al oír la voz de su padre llamando, Sebastián se levantó. “¡Qué curioso!”, pensó. “Lo último que recuerdo es que estaba en el auto, y ahora estoy aquí, en mi cama. Pero, ¿cuántas horas pasaron?”.

Cuando dormimos no somos conscientes del tiempo que pasa. Muchas veces me ha pasado de levantarme de madrugada sin estar consciente de la hora que es, ver el reloj y alegrarme de que aún puedo dormir unas horas más. A veces pasa lo contrario. Duermo de más y cuando me despierto, ¡pasaron muchas horas más de lo que tenía previsto dormir!

La muerte es igual al dormir. El que muere, duerme. Y el dormido (es decir, el muerto) no es consciente de que el tiempo sigue pasando en la tierra. 

Pero así como nos pasaba de chicos, que nos despertaba la voz de nuestros padres llamando a nuestro nombre, así despertará la voz de Cristo a los muertos. “¡Despertate, Julieta! Es hora de ir a la escuela” es la voz con la que cada mañana despertamos a mi hija. Y podemos suponer que con una voz similar despertará Cristo a todos los muertos. 

“¡Vamos, despierten! ¡Es hora!”

¡Qué glorioso va a ser escuchar esa voz!

Pero, ¿cómo será la experiencia para el muerto? Como el sueño. Escuchará la voz de Cristo levantándolo y se despertará del sueño de la muerte. Para el muerto, será como si hubiese pasado un segundo entre su último recuerdo en la tierra y el despertar. Aunque aquí, en el mundo, hayan pasado miles de años. 

Jesús bajará del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y cuando los muertos oigan esa trompeta, resucitarán. Pero, ¿con qué cuerpo? ¿Acaso no se descompuso y fue comido por los gusanos? Claro que sí. Entonces es lógico que te preguntes cómo resucitarán esos muertos que ya no tienen cuerpo. 

Pasará igual que ocurrió con Cristo. El cuerpo de Cristo quedó mutilado y completamente inutilizado luego de la crucifixión. Sin embargo, resucitó con un cuerpo tan apto para interactuar con este mundo como para interactuar en el cielo. Ese cuerpo le permitía aparecer y desaparecer en un instante. Era un cuerpo que se podía tocar. Juan afirma que lo tocó. Tomás puso sus dedos en los agujeros de las manos. Parece que Cristo quiso conservar algunas cicatrices de su pasaje por esta tierra. 

Cristo fue el primero en resucitar y eso nos asegura que todos lo haremos. Y, al hacerlo, ya no resucitaremos con nuestro cuerpo, si es que queda algo de él, sino con uno nuevo. 

Cuando el cuerpo muere y se lo entierra, se echa a perder; pero lo que resucita, no se corromperá jamás. El cuerpo que resucite será glorioso. Al morir sembramos un cuerpo material, pero cuando resucite será espiritual. Así como hay cuerpos físicos, hay cuerpos espirituales.  Entonces, primero tenemos cuerpo humano y después Dios nos da un cuerpo espiritual.

Sigamos. 

Los creyentes muertos van a resucitar cuando Cristo los llame, y recibirán un nuevo cuerpo. Y nosotros, los que estemos vivos, seremos transformados, recibiremos también un cuerpo nuevo, y todos juntos, nos iremos. Ocurrirá en un abrir y cerrar de ojos. En un átomo de tiempo.

Sebastián se durmió en el auto y despertó en su cuarto. Nosotros moriremos donde nos toque morir, y despertaremos, pero… ¿dónde?

En la fiesta. 

Como el ladrón que estaba al lado de Jesús en la cruz. Cuando clamó por misericordia, Jesús le dio su palabra que hoy estaría en el paraíso. Para nosotros, hace dos mil años que el ladrón está muerto y durmiendo, pero cuando llegue la hora de que todos despierten, ese ladrón lo hará, pero para él habrá sido como si hubiesen pasado algunos minutos. Sorprendido, dirá: “¡Caramba! ¡Pero si recién estaba clavado con Cristo en una cruz!”. Tal como Sebastián, que se durmió en el auto pero se levantó en su cuarto. 

¿Cuál es la fiesta que nos espera? Las Bodas del Cordero. ¿Quién se casa? Cristo. ¿Con quién? Con todos nosotros. El momento en el que todos los muertos se levanten y se eleven al cielo, junto a los que estaremos vivos, es el momento en el que Cristo, con su cuerpo glorificado, finalmente se encontrará con nosotros, con nuestros cuerpos glorificados. Finalmente, todos los obstáculos y las barreras de este mundo físico van a caer y vamos a poder estar con él. Jesús se lo había anunciado a sus discípulos: me voy a preparar lugar, para que donde yo estoy, ustedes también estén.  

Las antiguas bodas judías solían durar una semana. Esta boda también va a durar siete días. Pero mientras nosotros estaremos con Cristo esos siete días, aquí en la tierra pasarán siete años, y no serán agradables. Son los años conocidos como “La Tribulación” o “Semana Setenta de Daniel”. Por momentos, todo parecerá en calma, pero sobre el final, la cosa se va a complicar.

Justo cuando el mundo esté en su momento de mayor violencia e Israel esté por ser aniquilada, en el cielo la boda estará llegando a su fin y Jesús vendrá de regreso, una vez más, a la tierra, intervendrá en esa guerra, salvará a Israel y reinará por mil años como lo que es: el rey de Israel. ¿Y todos nosotros? Reinaremos con él.

Reinaremos en esta tierra con él, por mil años. Durante ese tiempo, el diablo estará encadenado sin poder hacer nada y Cristo mostrará los resultados en paz, armonía y belleza que redundan del hecho de que él está reinando. Finalizado ese tiempo, ocurrirán dos cosas. La primera: el diablo será liberado para ser luego condenado a pasar la eternidad en el lago de fuego. La segunda: van a resucitar los muertos que aún no habían resucitado, es decir, los muertos que en vida rechazaron a Jesús y no creyeron en él. Los que no hayan resucitado en la resurrección primera, lo harán luego del milenio. Pero su destino no será tan lindo como los primeros resucitados. Los que nunca creyeron en Cristo y lo rechazaron, resucitarán al final de los tiempos para ser juzgados y arrojados al lago de fuego. 

Luego de eso, con el diablo, la muerte y el infierno sirviendo de combustible del lago de fuego, vendrá un cielo nuevo y una tierra nueva en la que la humanidad convivirá con Cristo eternamente.
Va a ser algo sencillamente increíble. ¿Te lo vas a perder?


(Para referencias bíblicas, leer I Corintios 15, I Tesalonicenses 4:16-17, Apocalipsis 19).



viernes, 1 de mayo de 2020

Guárdalo en el cielo

GUÁRDALO EN EL CIELO 
Por Emanuel Seropián 
Sermón predicado en 
Ministerio Tiempo de la 
Gloria de Dios 
Domingo 03 de 
noviembre 2019, 
año de cielos abiertos
Disponible en Youtube: click aquí 
Introducción 
Hablaremos acerca del amor, pero en su concepción romántica y literaria. Sabemos que manejamos una definición de amor que está lejos de las emociones del hombre, sino que es concebida como una decisión y un compromiso; el amor como pacto de entrega del propio ser en beneficio del otro. 
Pero popularmente se concibe al amor como una emoción, un sentimiento, un impulso interno que nos lleva a realizar acciones que terminan a la postre siendo justificadas en sí mismas por ese mismo impulso. Se suele escuchar: “si es por amor, está bien” o “mientras lo hagas por amor…” y expresiones de ese estilo en donde el amor es algo que nadie sabe definir pero que todo lo justifica. 
En esta ocasión hablaremos del amor pero en esa concepción cultural, en el amor como un sentimiento, una emoción, un impulso interno. 

Donde está tu tesoro… 
No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 
Mateo 6:19-21 
No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón 
Lucas 12:32-34 

Si hablamos de amor, hablamos de corazón, porque el corazón en el sentido literario al que refiere la Biblia (no anatómico) es el centro, la totalidad o esencia de todas las cosas o actividades. En particular, se refiere al centro de la personalidad del hombre. 
Hablar del amor o del corazón es vital. Jesús dijo en Mateo 5:8 “bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios”. Si dice “limpio corazón” es porque el corazón puede estar sucio, y eso significa que nuestros impulsos o nuestras motivaciones podrían estar equivocadas, o contaminadas. 
Dice el proverbio: 
Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. 
Proverbios 23:7 (a) 
¿Pensamiento en su corazón? ¿Es capaz de pensar el corazón? Sí, porque en el hebreo bíblico, corazón y mente eran sinónimos. El hebreo es un idioma más inclinado hacia lo subjetivo que a lo científico, por lo tanto a menudo se encuentran estas faltas de precisión en la terminología veterotestamentaria. Carácter, personalidad, voluntad y mente son términos modernos que ahora representan lo que corazón significaba para los hebreos. 
La ley de la primera referencia, ya mencionada en ocasiones anteriores, nos dice que la primera vez que algo se menciona en la Biblia define el propósito. Esta es la primera vez que se menciona corazón en la Biblia: 
Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. 
Génesis 6:5-6 

Nota: en la Biblia existe una famosa alocución del profeta Balaam en la que afirma que Dios no se arrepiente (Números 23:19) que pareciera contradecir el relato de Génesis donde dice que Dios se arrepintió de hacer el hombre. La aparente contradicción se debe analizar en función del contexto en que ambas expresiones se dicen. La palabra hebrea para arrepentimiento es נָחַם (nakjám) y entre sus varios significados se encuentra arrepentimiento, pero también lamentación, pesar. Aquí la palabra debe entenderse como luego lo reafirma el texto: a Dios le pesó haber hecho al hombre; es decir, le dolía las acciones malvadas que el hombre realizaba de continuo. En cambio, en el momento en que Balaam habla, está haciendo una comparación entre Dios y el hombre y se está refiriendo a que Dios no cambia de parecer o de idea cuando ha decidido hacer una cosa, en contraste con el hombre que puede ser inconstante en sus caminos y un día pensar una cosa, y al otro día pensar otra, sin aparente razón para el cambio; además, lo dicho por Balaam se aplica solamente para el caso específico en que está actuando. 

De modo que aquí queda claro que hablar del corazón refiere al lugar donde se producen los pensamientos y también las emociones. 
Dice la Biblia en Cantar de los Cantares: 
Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían. 
Cantares 8:6-7 

¿Qué significa “sello en el corazón”? Emociones, sentimientos, lealtad. La verdadera riqueza consiste en obedecerme de todo corazón. Donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. El amor hace que dispongamos todas nuestras emociones, sentimientos y toda nuestra lealtad hacia la persona que amamos. 
Y, ¿Qué significa “sello en el brazo”? Representa el trabajo y esfuerzo. El amor me impulsa a querer trabajar y esforzarme por aquello que amo. 
Este es un popular versículo que se usa para invitación de bodas. Los novios lo suelen invocar frecuentemente. Es que cuando nos vamos a casar, hacemos un pacto de volcar todos nuestros sentimientos y emociones en favor del cónyuge, le dedicamos a nuestra pareja toda nuestra lealtad y nos comprometemos a trabajar y esforzarnos por ella. 
El amor nos sella. Allí donde tengamos nuestro principal amor, allí pondremos nuestras emociones, sentimientos y lealtad. También, es allí donde dedicaremos nuestro trabajo y nuestro esfuerzo. Cuando amamos a Dios, nuestra devoción (corazón) se direcciona hacia Dios, y nuestro brazo comienza a trabajar para el propósito de Dios. 
Las bolsas celestiales donde ponemos nuestro tesoro nunca envejecen ni se agujerean. 
Si seguimos con el versículo de Cantares, vemos que dice que el amor es fuerte como la muerte, así que conviene que estudiemos algunas características de la muerte para entender al amor.
• La muerte es conquistadora, porque una vez que te agarra, no te deja ir.
• La muerte es más fuerte que la voluntad humana.
• No puedes controlar a la muerte. 
No puedes controlar al amor, el amor te controlará a ti. 
Así que OJO CON EL AMOR. 

Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, por los corzos y por las ciervas del campo, que no despertéis ni hagáis velar al amor, hasta que quiera. 
Cantares 3:5 

Ahí está la advertencia: no despierten al amor hasta que llegue el momento apropiado. 
No saber manejar el amor puede tener consecuencias negativas. Hay que estar muy atentos. 
Por ejemplo. El amor es sanador, por eso las personas dolidas buscan amor. El amor se necesita. Ejemplo: Mujer Samaritana. A cada fracaso matrimonial, la mujer samaritana buscaba uno nuevo. Cuando se encuentra con Jesús, la mujer ya llevaba cinco matrimonios fallidos e iba por el sexto. Jesús llega y le dice en sentido: mujer, si seguís bebiendo de esa agua, vas a seguir teniendo sed. Mejor bebé de mi agua, y no tendrás sed jamás. 
El punto es el siguiente: el amor es sanador, pero SOLAMENTE EL AMOR DE DIOS SANA DEFINITIVAMENTE. El amor humano, el que tu puedes tener por una pareja, un hijo, por tu trabajo o una causa, es apenas una venda, una curita. Te da la sensación de que te sana, te alivia por un tiempo, pero no sana definitivamente. Y no hay nada peor en la vida que encarar proyectos si no estamos sanos. Primero el amor de Dios nos debe sanar, para luego poder encarar otros amores. Si no has sanado interiormente de tus heridas, es todo un riesgo aventurarte al matrimonio, por ejemplo. Y si tu matrimonio está fallando, no creas que teniendo un hijo lo vas a salvar. 
La buena noticia es que Jesucristo venció a la muerte, por lo tanto, Jesucristo que es el amor que conquistó a la muerte. 

Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 
Romanos 8:37 

Otra característica del amor. El amor es fuego. Dice la escritura: 
porque nuestro Dios es fuego consumidor 
Hebreos 12:29
… Dios es amor. 
I Juan 4:8 

El amor es fuego consumidor (Dios es amor). Por lo tanto: NO JUEGES CON FUEGO. 
El amor te puede llevar a donde Dios no quiere llevarte. Y el engaño funciona en el hecho de que a vos te va a parecer que todo está bien porque es amor. 
Por ejemplo, caso adulterio. El cónyuge infiel se justifica en que lo que siente por su amante es amor y que, por ende, va a disolver su matrimonio para formar un nuevo proyecto con su amante. Podrá ser amor, pero no está bien. 

Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite (…). Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa. 
Proverbios 5:3, 8 
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida 
Proverbios 4:23 

Este proverbio está diciendo que el corazón determina el rumbo de la vida. 
El amor es también un formidable obstáculo entre Dios y yo 
Lo que se interpone entre yo y Dios 
• ORGULLO (amor a mi mismo y a mis gustos y deseos) 
• DINERO (amor al dinero, raíz de todos los males) 
• PAREJA 
Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón. 
OJO CON LO QUE VES 
El mecanismo es muy sutil. 
1) Necesito amor. 
2) Soy herido en relación al amor verdadero. Ej: amor paternal. 
3) Cuando estás herido, necesitás amor, pero te cuesta recibir amor porque para recibir amor necesitás ser vulnerable. Y ser vulnerable te puede herir. 
4) Se nos ofrece un sustituto (porno). En la pornografía tu te satisfaces sin necesidad de satisfacer a otro. Es todo autogratificación – orgullo. 
Estamos diseñados para amar muchas cosas. DONDE PONGAS TU GRAN AMOR, ESO CONTROLARÁ TODO LO DEMÁS QUE AMES. 
Si amas más a ti mismo que a Dios… 
Si amas más a Peñarol… 
Si amas más a tu familia… 
Si amas más a tu dolor… Hay gente que ama sus heridas, porque el amor a nuestros dolores nos da permiso de hacer lo que queramos. El amor a nuestras heridas es el patio de recreo de la carne. Las expresiones típicas de las personas dolidas son: “por qué vos no sabés lo que me pasó… Por que me hicieron esto o aquello”; y puede ocurrir que una persona no querrá sanarse del trauma porque pierde la excusa para hacer lo que quiera. 
Si haces a Dios tu gran amor, o lo que la Biblia dice “tu primer amor”, Dios controlará todos tus demás amores. Pero si hay otra cosa en primer lugar en tu vida, si tu gran amor es otra cosa, eso controlará el resto de tus amores, inclusive el amor por Dios. Hay gente que hace de su trabajo su gran amor, y quedan de lado su familia, su relación con Dios, etc. 
DIOS TE DICE: HAZME TU GRAN AMOR. (QUE LA GENTE LO DIGA Y QUE SE TOMEN UN TIEMPO PARA ORAR). 
SI ME HACES TU GRAN AMOR, YO VOY A CONTROLAR COMO AMAS LO DEMÁS. 
AMOR AL DEPORTE, A LA COMIDA, A LOS AUTOS, A LAS RELACIONES, A LA MÚSICA. 
Si no haces a Dios tu gran amor, algo más controlará tu amor por Dios. 

Lectura: Cantares 5 

Si Dios es omnipresente, ¿por qué pide permiso para que le abran la puerta? Porque necesita tu consentimiento para entrar en una relación más profunda. Abrir la puerta significa dejarlo entrar a mi vida para que pueda “ver dentro de mi” = INTIMIDAD. 
Vs. 3 te saca de la comodidad. Si quieres algo que nunca has tenido deberás hacer algo que nunca has hecho. Tengo una noticia; Dios aparece cuando quiere. Y por lo general, va a aparecer en un momento inoportuno. En este pasaje la amada parece decir: “justo ahora se te ocurrió aparecer”. Que es como decirle al Señor: ¿justo los domingos a las 6 hay que ir a la iglesia? O ¿justo en este momento en que me quiero dedicar a mi carrera me venis a llamar para servirte? 
Hay muy poca distancia entre el amor lastimado y el odio (celos) 
Pero el amor debe superar obstáculos: el obstáculo de la comodidad, y el obstáculo de que él se vaya y no tomarlo como un abandono o un rechazo. Esto es cuando por fin damos el paso, nos decidimos que queremos buscar a Dios, y empezamos a orar, pero no sentimos su presencia. Oramos, leemos su palabra, pero parece que habláramos al aire o que leyéramos un libro de cuento. No conectamos con Dios. Abrimos la puerta, esperábamos verlo, pero parece que no está. 
A muchas personas les cuesta pasar esta prueba y perseverar en su búsqueda de Dios. Se les desploma el corazón. Había expectativa en encontrar al amado, se levanta, abre la puerta, y no está. 
El tema es que Dios no nos ha abandonado, sino que él desea ser buscado. 
Pero el amor es más fuerte que la muerte y el dolor de no estar encontrándolo es vencido por la fuerza del amor. Supera ese obstáculo y busca a Dios. 
Vs.7 La mujer de campo se mete en un lugar desconocido para ella: la ciudad. Todo por encontrar a su amado. Allí se enfrentará a un obstáculo final: las personas lastimando. Los guardias de la ciudad, representan a las personas que se nos cruzan en la vida, incluso hermanos en la fe, líderes. Los guardias de la ciudad son las personas en las que uno confía que lo cuiden, sin embargo, la lastiman, la desnudan, que equivale a violarla. 
Sin embargo, es tan grande el amor que ella siente por su amado. Que ella dice: 
Estoy enferma de amor 
Enferma de amor – fiebre – control del cuerpo. El amor es algo que no lo puede controlar. 
Ella podría haber dicho: qué sentido tiene seguir buscando a mi amado. Por amar a Dios terminé así. Por amar a Dios me pasó esto o aquello. Sin embargo, ella no lo puede controlar. Está enferma de amor. Necesita ubicar a su amado. 
La pregunta es: ¿por qué? 
¿Por qué aun así, quiere encontrarse con su amado? 

Lectura: Cantares 6. 

Sé que te han lastimado. Así es la vida. Nadie está libre. Pero la pregunta en esta noche es: ¿Podrás superar todos esos obstáculos para encontrarme a mi? Por que yo superé todos los obstáculos para llegar a la cruz y para encontrarme contigo. Ahora es tu turno.

lunes, 31 de octubre de 2016

Mi opinión acera de Halloween

Discrepo con la tendencia de andar criticando las cosas porque sí, sin analizarlas un poco.
El caso de Halloween me interesa especialmente porque, como cristiano, doy un significado especial a los símbolos y a los ritos, y esta festividad está cargada de ellos.
No obstante, para no polemizar, he querido fundar mi opinión acerca de Halloween sobre tres razones de sentido común.

1.- Halloween celebra conceptos oscuros.
Se la conoce como la noche de las brujas (sin tomar en cuenta el trasfondo cultural de la celebración celta original). Si bien puede parecer inocente o de cuento de hadas (tal vez así sea) la brujería en sí misma no representa nada agradable. Sus símbolos representan conceptos que son oscuros, que envuelven maldad, que (al menos a mi) no me simpatiza que se promueva entre los niños.
Esta celebración de la muerte no exalta ningún concepto agradable. No promueve el amor al prójimo, la solidaridad, el altruismo, etc.

2.- Halloween no promueve el respeto.
La propuesta de "dulce o travesura" básicamente promueve que el niño está en condiciones de exigir golosinas a un adulto, y que si este no accede a su exigencia, el niño queda librado a cometer una travesura para castigar la actitud del adulto. Dicha travesura implicará, obviamente, un acto de molestia para el otro. Esto enseña al niño que, por lo menos un día al año, parece que puede faltar a todas las normas de respeto y convivencia, y que todas las personas que se le crucen deberán estar disponibles para servir sus caprichos.
No parece algo bueno inculcarle al niño como una gracia que tiene derecho de molestar a una persona si ésta no ha accedido a un petitorio suyo.
Se crea en el niño la idea de que puede obtener todo lo que desee. Esta idea del consentimiento permanente es muy dañina.
Más bien deberíamos instruir a nuestros niños en que si alguien no puede o no quiere acceder a sus pedidos, eso no les habilita a tomar represalias.
Recuerdo hace más de 10 años estar saliendo de mi casa junto con quien en aquel momento era mi novia, con planes de ir al cine. Termino de cerrar la puerta y se nos aparece un niño pidiendo golosinas. Como era de esperar, no teníamos golosinas encima para darle, a lo que automáticamente nos roció con agua de una pistola de juguete que tenía como represalia. Nosotros (que estábamos vestidos para salir) inmediatamente pronunciamos una exclamación de molestia, algo así como "pará, nene! qué te pasa?"
Lo más grave fue la madre de la criatura, que viendo todo a escasos metros, nos increpó nuestra "mala onda".

3.- Halloween no promueve la prudencia.
Solemos enseñarle a nuestros niños que no acepten dádivas de extraños por razones de seguridad. Recibir dádivas de adultos puede ser peligroso básicamente por dos razones, aunque pueden ser mas.
La primera es que nunca se está libre de inescrupulosos malnacidos que quieran hacer daño dando a un niño un alimento adulterado para dañarlos, con una intoxicación, o hasta con la muerte. 
La segunda es que no es prudente que nuestros niños se acostumbren a pedir cosas a los extraños, ni a aceptar cosas de ellos, ya que muchos adultos, con intenciones de hacer maldad, saben que pueden inducir conductas en los niños bajo el condicionamiento de la dádiva, impulsándolos a hacer cosas perjudiciales que los niños aceptarán hacer a cambio del objeto que desean y que se halla en poder del adulto.

En suma, no parece que Halloween promueva nada rescatable. El hecho de que sea algo divertido no implica una razón per se. Divertido y bueno no necesariamente son sinónimos. 
Pienso que lo que le falta a nuestra sociedad, no solo en este tema, sino en una decena de asuntos, es debatir seriamente e intercambiar argumentos, sin fanatismos ni razones extremas (del tipo "en Halloween secuestran niños para sacrificarlos al diablo") que lo único que hacen es ahuyentar el intercambio.
Ojo, no tengo porqué dudar de que exista algún ritual en alguna parte del mundo (y en Uruguay, ¿porqué no?) dónde se sacrifiquen seres humanos (de cualquier edad), pero no creo que evocando tales inmundicias vaya a convencer a nadie; y además, por otro lado, no pretendo convencer a nadie con un relato de miedo, sino con argumentos.